saltar al contenido Saltar a la barra lateral izquierda Saltar al pie de página

De Torres a Europa: la historia de una campeona en ciernes

Generic filters

Categorías

Categorías

Entrada: De Torres a Europa: la historia de una campeona en ciernes

Mel Quesada tiene 15 años, vive en Torres y desde hace más de un año dedica gran parte de su tiempo a la halterofilia, un deporte con el que hace apenas unas semanas representó a nuestro país en el Campeonato de Europa Sub-15.

El camino hasta alcanzar este logro comenzó hace algunos años, cuando aún era una niña y veía entrenar a su madre en CrossFit. Entonces sintió que este deporte también era para ella. Al cumplir 14 años, Mel convenció a su madre para que la inscribiera, y fue en aquellas clases donde un entrenador se fijó en su potencial y la guió hacia la halterofilia en un centro especializado.

Desde entonces, Mel entrena en un club deportivo de Vicálvaro. Apenas tres meses después de iniciarse en esta disciplina participó en el Campeonato de Madrid, donde consiguió clasificarse para el Campeonato de España. Su esfuerzo la llevó más allá, obteniendo una plaza para el Campeonato de Europa, donde en su debut alcanzó un séptimo puesto en arrancada y un sexto en dos tiempos.

Este verano está entrenando con mucha intensidad: cinco días a la semana, con sesiones dobles algunos de ellos, todo para llegar en la mejor forma al Campeonato de España Sub-15 que se celebrará el 4 de octubre en Cullera.

Detrás de estos logros hay un enorme trabajo diario, mucho esfuerzo, constancia y disciplina. Mel compagina sus entrenamientos con las clases en el IES Senda Galiana, aprovechando cada minuto libre para estudiar y mantenerse al día con sus deberes escolares.

Con el sueño de llegar algún día a unas Olimpiadas, Mel afronta cada competición con seguridad y confianza en sí misma. Su maillot y sus zapatillas de la suerte la acompañan siempre. Antes de competir, se da fuerzas hablándose a sí misma; tras la primera arrancada, dibuja un corazón con los dedos para dedicarlo a todos los que la apoyan en este camino, especialmente a su madre; y al terminar la cuarta arrancada, levanta la mirada al cielo para dedicar su esfuerzo a su mayor admiradora: la abuela Pilar.

Desde aquí solo nos queda desearle la mejor de las suertes en todos los desafíos que tiene por delante. Estamos seguros de que, con tanto esfuerzo y disciplina, logrará grandes metas. Seguiremos de cerca sus pasos y nos unimos a su sueño olímpico.

¡A por todas, Mel!

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.